Huracán sobre Wall Street

by Javier Carro

Topics: La Voz de Galicia, Spanish press

Desolación y pánico. Desolación, la que han sentido algunos tejanos que han visto sus poblaciones inundadas a raíz de los huracanes Gustav y Ike. Sin embargo, los que verdaderamente han sufrido la catástrofe son sus vecinos cubanos. Los destrozos que el paso de estos dos huracanes ha provocado se calculan en unos 7.000 millones de euros, 90.000 casas destruidas y unas 430.000 dañadas. La naturaleza enseña su peor cara a los pueblos más desfavorecidos.

Pánico, el que sufrieron este black monday (lunes negro) los inversores de Wall Street y de las bolsas internacionales ante la mayor quiebra de la historia: la del banco de inversiones Lehman Brothers, entidad con un pasivo que superaba los 430.000 millones de euros. La deuda de este banco, fundado en 1850 en Alabama, equivalía a sus propios recursos multiplicados por 35. Si Emmanuel, Henry y Mayer -los hermanos Lehman- levantaran la cabeza, no reconocerían el rascacielos de deudas en que se ha convertido. Para que se hagan una idea, el Caso Enron supuso la décima parte de esta nueva quiebra. Los ahorradores e inversores nacionales que depositaron su confianza en la entidad capitaneada en España por Luís de Guindos -ex secretario de Estado del PP- pueden verse en serios apuros y en encrucijadas legales para recuperar su dinero.

Pero el huracán del país más rico del mundo no ha hecho más que comenzar. Merrill Lynch ha tenido que ser comprado por el Bank of America para atenuar el caos. Otros conocidos bancos, como Goldman Sachs o el suizo UBS, podrían encontrarse en serios aprietos. Peor es aún el caso de la mayor aseguradora del mundo, AIG (American Internacional Group) -cuyas siglas adornan la camiseta de Cristiano Ronaldo y del resto de los jugadores del Manchester United-, que con más de 116.000 empleados pasa por gravísimas dificultades. El secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson, había negado que las autoridades americanas vayan a poner dinero público para frenar el aluvión de quiebras en cascada. La pasada semana paseaba yo mismo por esa minúscula calle, donde están ubicadas la Reserva Federal o la Bolsa de Nueva York. Hace ahora siete años, el World Trade Center se vino abajo y el mundo cambió?-según me insistía con vehemencia un homeless de color, al pie de la zona cero, no fueron solo las dos torres gemelas, sino ocho edificios los que desaparecieron el 11-S.

Ahora, el panorama bancario de los yuppies se resquebraja. El corazón financiero de Occidente avisa de la gravedad de lo que se nos viene encima: la madre de todos los huracanes.

 

 

Jueves, 18 de Septiembre del 2008

Javier Carro, La Voz de Galicia

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