La nueva financiación sanitaria

by Javier Carro

Topics: Expansión, Spanish press

El presidente Zapatero tiene una oportunidad sin igual de empezar a trabajar en un nuevo modelo que sea sostenible para el bolsillo de los españoles, pero que al mismo tiempo contemple los retos a los que se enfrentan nuestros hospitales y los desafíos venideros en medicina.

 

Acuerdo sobre el desacuerdo. Finalmente hubo acuerdo, a pesar del martes y 13, y de las diferencias sobre el mismo que rechinaban en las filas de los ‘7’, los presidentes autonómicos del PP (Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Navarra, Murcia, Baleares y La Rioja), aunque el mismo no resuelve un problema que se perfila como el nudo gordiano de la economía de las autonomías en los próximos años. Solbes y Sevilla quisieron poner la s de solución el pasado sábado triplicando la oferta inicial. Finalmente, el concierto se cerró en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) de esta semana.

La cantidad que el Gobierno central destinará a las 17CCAA, más Ceuta  y Melilla, servirá, fundamentalmente, para enjuagar las arcas sanitarias de muchas CC.AA. El inyectar dinero para pagar los números rojos provocados por una inadecuada previsión, y falta de control y gobierno de muchos políticos que se invisten de gestores, no es la salida al problema. Cerrar las cuentas, pagar los déficits y poner los contadores a cero no es la solución de futuro.

 

Déficit sanitario Algunas CCAA han gastado en los últimos años más de lo que tenían, generando importantes desfases presupuestarios. Con el fin de tapar la grieta, Zapatero ha prometido 1.677 millones de euros para el acuerdo, si bien el déficit global ronda los 6.000 millones de euros (sólo Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Madrid suman casi 3.000 millones de números rojos).

 

Mientras no se modifique el actual modelo, el reparto se hará en base a los siguientes parámetros:

 

L Un 75% por criterio poblacional, un 24,5% por envejecimiento y un 0,5% por insularidad o dispersión.

L Se mantiene el fondo de cohesión y de desplazados que afecta a las regiones más turísticas, y resuelve las necesidades de financiación de los no residentes.

L Se creará un fondo para accidentes laborales, especialmente aquéllos no reconocidos por las mutuas.

L El Gobierno pretende que el fondo de garantía vaya, fundamentalmente, a las CCAA más pobres, además éstas deben recibir un incremento de recursos para sanidad no inferior al PIB.

L Insularidad y dispersión. Se verán compensadas por un fondo específico, los destinatarios, Canarias y Baleares.

L Impuestos de tabaco y alcohol. Con ellos se recaudarán adicionalmente 127,2 millones de euros. El del tabaco subirá un 5% y el del alcohol un 10%.

L Céntimo sanitario. El impuesto que grava la venta minorista de hidrocarburos, y que han establecido algunas comunidades, como Madrid. Pasará de 2,4 a 4,8 céntimos de euro por litro de combustible. A través de los carburantes se podrían recaudar más de 1.500 millones de euros.

L El Gobierno pretendía subir dos puntos el impuesto de la electricidad a través del cual se podrían recaudar más de 320 millones de euros. Sin embargo, las CCAA se han negado a utilizar esta vía y han pedido que se retire de la propuesta final.

L Anticipos. Las autonomías podrán cobrar el 100% en concepto de liquidación de cobro de impuestos, así dispondrán de 300 millones de euros como anticipos a cuenta.

 

Los presidentes y consejeros de sanidad han empezado a escuchar a los economistas, pero lo ratificado en el CPFF es un parche al agujero sanitario arrastrado, que no se resolverá mientras no se cambien actitudes y aptitudes.

 

Necesidad de un nuevo modelo financiero

El presidente Zapatero tiene una oportunidad sin igual –y una responsabilidad institucional – de empezar a trabajar en un nuevo modelo que sea sostenible para el bolsillo de los españoles, pero que al mismo tiempo contemple los retos actuales a los que se enfrentan nuestros hospitales y los desafíos venideros en medicina.

Lógico es el incremento progresivo del tanto por ciento de PIB destinado a sanidad –cuando éste es ya nuestro 2º sector económico – situando dicho porcentaje en relación a otros países de nuestro entorno. Sin embargo, y dado que los recursos son limitados, cualquier aumento de recursos debe ir precedido de un análisis exhaustivo y objetivo de la realidad.

Prevención es una máxima que prima en la medicina desde Hipócrates; previsión y control es su equivalente económico, y ha regido la disciplina contable desde los tiempos de Adam Smith.

Nuestro sistema económico público y administrativo central está ya en su mayor parte transferido a 17 subsistemas que engullen recursos, generan gasto, pero da la sensación –especialmente, a tenor de la reciente Conferencia de Presidentes – que no pretenden una corresponsabilidad de sus acciones.

Uno de los mayores problemas del gasto sanitario es el crecimiento exponencial del gasto farmacéutico ¿Qué medidas van a tomar las diferentes comunidades para contener nuevas escaladas? ¿Es coherente en un escenario así de preocupante que, por ejemplo, Touriño haga desaparecer la Dirección General de Farmacia?

Gran parte del gasto sanitario se produce en atención especializada. Las deudas y prolongados retrasos en los pagos a los proveedores de los hospitales generan a su vez intereses de demora que se repercuten sobre el monto inicial de la deuda, y que con el paso del tiempo pervierten el sistema convirtiendo a dichos proveedores en auténticos financiadores del entorno sanitario.

Las diversas partidas ‘refinanciadoras’ con que Zapatero llenará las Haciendas de las autonomías irán en muchos casos destinadas a sufragar esta inadecuada gestión de los últimos años. Casos destacados son Cataluña, Valencia, Andalucía o Madrid. Financiar a todos por igual, sin que haya criterios de buena o mala gestión es un craso error, pues se prima la mala praxis. Empezar a establecer un sistema de bonus-malus es una necesidad para una nueva Administración ágil y eficiente.

 

Gestionar profesionalmente

Las comunidades del PSOE se ciñeron al guión preestablecido aludiendo a que los nuevos ingresos eliminan el déficit, o sea, contadores a cero. En Galicia, Touriño en su estreno ha empezado con mal pie, y ha sido duramente criticado por su negociación económica en el plano sanitario, tanto por el PP como por sus propios compañeros de Gobierno del BNG, que la califican de insuficiente.

Las autonomías del PP, como la de Esperanza Aguirre, entonaron el “a caballo regalado no le mires el diente”, con lo que los nuevos ingresos servirán para mejorar las cuentas de la Consejería más criticada de EA, por la polémica gestión en su cartera de sanidad.

La futura sanidad exige un encaje de bolillos cada vez más complejo, donde los médicos son el eje central para combatir las enfermedades, pero las cuentas deben estar en manos de gestores económicos profesionales, si no a la vuelta de la esquina no llegarán los 1 de cada 3 euros que dedicamos a sanidad. ¿De quién será la culpa entonces?

Debemos reclamar a quienes manejan nuestros recursos –públicos y finitos – que se corresponsabilicen de sus decisiones y tengan la dignidad pública de cesar en sus cargos cuando sus despropósitos, mala gestión y promesas electorales originen descuadres y déficit. Si tenemos un Estado autonómico ya es hora de que ‘cada palo empiece a aguantar su vela’. El Estado de Bienestar no consiste en enjuagar los números rojos de una no profesional e ineficiente gestión.

 

 

Viernes, 16 de Septiembre del 2005

Javier Carro, Expansión

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