SERGAS: RENOVARSE O MORIR

by Javier Carro

Topics: La Voz de Galicia, Spanish press

ANNUS HORRIBILIS. En esta máxima debe coincidir el presidente Touriño con la mayoría de los gallegos cuando piensan en su sanidad, pues el Sergas sufre su peor crisis, a pesar de los más de 3.290 millones de euros que nos cuesta a los gallegos.

Las razones, conocidas: vía crucis de los pacientes para operarse (media, 135 días); urgencias sobresaturadas (el Juan Canalejo tiene 450 urgencias diarias; en Ferrol la falta de personal provoca esperas de más de 16 horas); sanitarios en pie de guerra (piden el cese de la dirección de algún hospital); politización de los centros (dicen que en Lugo se despide a limpiadores para contratar persona afines); falta de médicos (se van a Madrid o Portugal); atención primaria desbordad (3.000 médicos de familia amenazan con la huelga); listas de espera tal vez manipuladas (el PP ha hecho bastión de este tema en Pontevedra).

Ante el desaguisado, la culpa es siempre de los anteriores. Tras estallar el escándalo Codeh, la cosellería afirmo con el Parlamento que la gestión de su antecesor, José Manuel González, estaba llena de irregularidades. Desde la dirección del Complejo Hospitalario de Pontevedra declaran que los datos de lista de espera que debían los anteriores gerentes eran falsos.

Touriño, con la mejor intención, ha llegado a afirmar que «las carencias de la atención primaria se deben a diez años de olvido del PP». Habría que precisar que el nuevo máximo responsable del Sergas fue gerente del Hospital do Meixoeiro con el PP, y el nuevo director xeral de Atención Sanitaria ya era gerente de Meditec también con PP.

Si observamos nuestro entorno, para el primer ministro luso, Sócrates, la sanidad es básica y ha encomendado al ministro de Salud, Corria de Campos, «darle la vuelta al calcetín». En Francia el socialista Laurent Fabius, antiguo primer ministro, considera la sanidad su bandera para liderar a los socialistas. En Alemania, Angela Merkel ha puesto el acento en la reforma sanitaria: En el Reino Unido, David Cameron – el telegénico nuevo líder de los tories– ha dejado claro que la financiación de los servicios públicos constituirán su prioridad, y el NHS (Servicio Publico de Salud) «la prioridad de las prioridades»(sic).

Touriño y Quintana deberían hacer de la sanidad su misión. La clave: más recursos y un profundo cambio en la gestión. El Sergas será su empresa más importante.

 

 

Lunes, 13 de Noviembre del 2006

Javier Carro, La Voz de Galicia

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